Arenas de Combate en el Panorama Electoral Argentino

Opinión 06 de julio de 2019 Por
A pesar de haber 9 fórmulas presidenciales, estamos ante una clara polarización entre los candidatos oficialistas de Juntos por el Cambio Macri-Pichetto, y los candidatos del frente TODOS Fernández-Fernández.
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Las principales consultoras que realizan mediciones electorales o los denominados sondeos de opinión presentan diversos escenarios para las elecciones - Foto: El Objetivo

El pasado 22 de junio venció el plazo para inscribir a las fórmulas presidenciales y las listas a candidatos legislativos que competirán en campaña para las próximas elecciones generales del 27 de octubre en la República Argentina. Hasta esa fecha, la constante fue la incertidumbre sobre quienes iban a ser los candidatos que representarían por un lado al partido de gobierno “Alianza Cambiemos”, y por otro, a los diferentes segmentos opositores (entre ellos el Peronismo, sectores de la Izquierda, y otros partidos disidentes).

De este modo, para las elecciones presidenciales que tendrán lugar en el mes de octubre, se han oficializado un total de 9 candidaturas a Presidente y Vicepresidente, a saber: Alberto Fernández-Cristina Fernández (Frente TODOS); Alejandro Biondini-Enrique Venturino (Frente Patriota); Antonio Romero Feris-Guillermo Sueldo (PAN); José Luis Espert (Frente Despertar); Juan José Centurión (NOS); Manuela Castañeira-Eduardo Mulhall (Nuevo Más); Mauricio Macri-Miguel Ángel Pichetto (Juntos por el Cambio); Nicolás Del Caño-Romina Del Plá (FIT Unidad); Roberto Lavagna-Juan Manuel Urtubey (Consenso Federal).

La sorpresa en estas elecciones se produjo en el momento en el que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, anuncio que sería candidata para las elecciones de este año, pero no en calidad de Presidenta, sino de Vicepresidenta. Este hecho significó un quiebre en el tablero de ajedrez que representa el sistema político-electoral del país sudamericano.

Ante esta situación los demás candidatos comenzaron a planificar su próximo movimiento y así fue como el actual Presidente argentino designó a Miguel Ángel Pichetto como su candidato a Vicepresidente, en tanto este último se presenta como Peronista (partido tradicional argentino), pero al mismo tiempo distante y duramente crítico de la expresidenta Kirchner. Claro está que la elección del actual senador Pichetto no es inocente, sino que busca captar a aquellos electores peronistas desencantados con la representación kirchnerista, pero que no fueron lo suficientemente convencidos por las propuestas de la alianza gobernante Cambiemos.

Según lo anterior se puede analizar que, a pesar de haber 9 fórmulas presidenciales, estamos ante una clara polarización entre los candidatos oficialistas de Juntos por el Cambio Macri-Pichetto, y los candidatos del frente TODOS Fernández-Fernández. Esta estrategia electoral, llevada al extremo, es completamente funcional a las aspiraciones de reelección del Ingeniero Macri, ya que confrontar directamente con un solo rival direcciona al electorado y en términos de campaña política, se simplifica el trabajo comparativo entre la gestión del actual gobierno de Cambiemos y las anteriores gestiones kirchneristas. De esta forma, desde la fórmula Macri-Pichetto, se recurre a tácticas que apunten a la gestión realizada por Cristina Fernández en mandatos anteriores, aludiendo a cuestiones tales como la corrupción, gasto público elevado, controles cambiarios excesivos, etc. Además de usar como mensaje la incertidumbre que un nuevo gobierno de la Sra. Fernández de Kirchner transmitiría a nivel internacional a los mercados y a los socios de la Argentina.

 "A pesar de haber 9 fórmulas presidenciales,
estamos ante una clara polarización entre
los candidatos oficialistas de Juntos por el Cambio Macri-Pichetto,
y los candidatos del frente TODOS Fernández-Fernández".

Sin embargo y frente a esta estrategia, desde el espacio de la Abogaba Fernández de Kirchner, se mantiene una postura unionista, tratando de captar a todos los sectores políticos y sociales que se vieron afectados por las duras condiciones que atraviesa la Argentina actualmente. En efecto, el núcleo de la campaña del Frente TODOS está direccionado hacia la gravedad de indicadores económicos y sociales (inflación, desempleo, caída del PIB, endeudamiento, etc.)

Una cuestión relevante, es que las principales consultoras/encuestadoras que realizan mediciones electorales o los denominados sondeos de opinión presentan diversos escenarios para las elecciones, diferenciando las “PASO” (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias), de las Elecciones Generales. En este contexto, si se tienen en cuenta diferentes consultoras/encuestadoras tales como: Gustavo Córdoba y Asociados; Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica; Synopsis; y Trespuntozero los resultados que más se repiten son los siguientes:

1. El Frente TODOS gana en Primera Vuelta, evitando el balotaje; 2. Juntos por el Cambio gana en Primera Vuelta, pero no evita el balotaje; 3. El Frente TODOS gana en Primera Vuelta, pero no evita el balotaje; y de darse los resultados 2 y 3 se presentan 2 variables que van a depender de como los candidatos en disputa logren captar a los votantes que quedan sin representación en la segunda vuelta electoral.

Estas variantes aludidas pueden parecer obvias, pero son las siguientes: la fórmula Macri-Pichetto vence captando a los electores indecisos de la alianza Consenso Federal; o bien la fórmula Fernández-Fernández vence captando parte de los electores de Consenso Federal y de las demás agrupaciones políticas que no optarían por Juntos por el Cambio (un ejemplo serían los partidos de Izquierda).

La posibilidad de cualquier partido político de vencer en primera vuelta es factible en tanto así lo establece la Constitución Argentina, que en su artículo número 98 plantea lo siguiente:

“Cuando la fórmula que resultare más votada en la primera vuelta hubiere obtenido el cuarenta por ciento por lo menos de los votos afirmativos válidamente emitidos y, además, existiere una diferencia mayor de diez puntos porcentuales respecto del total de los votos afirmativos válidamente emitidos sobre la fórmula que le sigue en número de votos, sus integrantes serán proclamados como presidente y vicepresidente de la Nación”.

Por esto es que previamente se postula la premisa de que el Frente TODOS tiene posibilidad de ganar en primera vuelta evitando el balotaje; dado principalmente a que las encuestas y sondeos de opinión plantean que el caudal electoral actual de dicho frente está rondando el 40% aproximadamente. La ecuación se completaría en el caso de que la fórmula Macri-Pichetto no obtuviera un porcentaje mayor al 30%.

Sin embargo, otros análisis de consultoras y encuestadoras proponen una victoria de Juntos por el Cambio, no lo suficientemente amplia para evitar el balotaje, pero plantean una eventual victoria en segunda vuelta por un 51% a 49% aproximadamente en favor del actual Presidente. La segunda vuelta electoral (balotaje) se realiza sí ninguna fórmula alcanzare las mayorías necesarias para ser electa en primera vuelta; dicho procedimiento está estipulado en la Constitución Nacional Argentina (Art. 96), y en el Código Electoral Nacional (Art. 150).

Es claro que los escenarios anteriores son hipotéticos, en tanto los sondeos pueden realizar sus análisis en base a tendencias o segmentaciones poblacionales, pero no hay un 100% de certeza en sus afirmaciones. Además, muchos de los sondeos realizados son claramente dirigidos, lo cual implica que cada pregunta va direccionando la respuesta del encuestado y preparándolo para la siguiente pregunta.

Por ello, algo que, si puede ser afirmado sin rodeos, es que las elecciones que se avecinan en la República Argentina presentan un alto grado de incertidumbre e imposibilidad de identificar a un claro ganador. En este sentido se identifica al escenario político-electoral argentino como una convergencia de arenas de combate, en tanto las 9 fórmulas presidenciales inscriptas y habilitadas para competir en las elecciones de este año batallarán para lograr captar al mayor número de electores posible. Está claro que, por el sistema electoral argentino, hay una alta probabilidad de que no todos los candidatos superen las elecciones PASO a realizarse el día domingo 11 de agosto tal y como lo establece la Ley 26.571 “Ley de democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral” (donde se requiere un porcentaje del 1.5% de los votos válidamente emitidos en todo el territorio nacional para poder ser incluidos en las elecciones generales del 27 de octubre, art. 45 de la citada ley).

Siendo este el contexto, una certeza que si es visible es la de un enfrentamiento claro y con todas las herramientas políticas y mediáticas disponibles de parte de las fórmulas a las cuales las encuestas les han asignado mayores probabilidades de ganar las elecciones: Macri-Pichetto y Fernández-Fernández. A su vez, ambos frentes buscarán hacerse de aquellos electores indecisos (en primera vuelta), o bien de aquellos que pierdan a su candidato en la primera vuelta y deban optar por otro distinto en el balotaje; por todo esto, la Argentina en los próximos meses estará asistiendo a un combate político sin antecedentes en el país.

Finalmente, es importante destacar que esas arenas de combate a las que se hace referencia estarán marcadas por ciertos patrones actuales de comportamiento caracterizados por las nuevas formas de comunicación y difusión de información, vinculadas a las nuevas tecnologías y la aplicación de Big Data para la segmentación y análisis en las campañas electorales actuales a nivel global.

 

*Federico Lozzano: Licenciado en Relaciones Internacionales. Profesor de Organizaciones Internacionales y Transnacionales, y de Historia Argentina Contemporánea en la Universidad Siglo 21.

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