Por primera vez en 50 años, se realizó una audiencia sobre objetos voladores no identificados. Advierten que podrían ser una amenaza para la seguridad nacional de EEUU.
La decisión se adoptó a pedido de la propia sociedad, tras confesar la imposibilidad de continuar con la tramitación de su concurso preventivo y el agravamiento de su estado de insolvencia.