La grabación fue realizada sin el conocimiento del Papa por alguien en una habitación con Becciu en julio de 2021, poco antes de que comenzara el juicio y mientras el pontífice aún se estaba recuperando de una cirugía mayor.
La denunciante, que en ese entonces tenía 23 años, aseguró que quedó perturbada tras los hechos y le causó un "profundo malestar". Desde el Vaticano aseguran que no hay elementos suficientes para abrir una investigación canónica.
La exagente viajaba en un BMW de alta gama que habría protagonizado un choque en cadena cerca del predio de la AFA. Un hombre de 48 años murió y ella terminó imputada por tenencia ilegal de arma de fuego.