El argentino no pudo mejorar en su último intento tras una bandera amarilla provocada por su compañero Pierre Gasly. Otra difícil jornada para los dos pilotos de Alpine.
La decisión se adoptó a pedido de la propia sociedad, tras confesar la imposibilidad de continuar con la tramitación de su concurso preventivo y el agravamiento de su estado de insolvencia.