Sin salvataje del Gobierno, bancos y fintech buscan acordar con los deudores
La discusión sobre el endeudamiento de las familias argentinas abrió una pregunta central: ¿debe el Estado ofrecer parte de la solución?
El Gobierno sostiene que no, porque considera que se trata de un problema entre privados. Desde esa perspectiva, no sería justo que los contribuyentes terminen pagando las tarjetas de crédito de quienes se endeudaron por encima de sus posibilidades.
También existe otro argumento: que el Estado termine haciéndose cargo de las decisiones de bancos, billeteras virtuales y otras entidades financieras que fueron demasiado laxas a la hora de otorgar créditos.
Sin embargo, la mora se convirtió en un problema económico y político. La oposición tomó el tema como una de sus principales banderas, mientras los datos muestran que el fenómeno tiene un impacto concreto sobre las familias.
Actualmente, el 12,8% de los préstamos bancarios a familias está en mora, mientras que el porcentaje alcanza al 29% de los préstamos no bancarios. Dentro de este último grupo existen diferencias importantes: la mora llega al 52% entre las entidades que otorgan créditos a sola firma y al 22% entre las fintech, como Mercado Pago, NaranjaX o Ualá.
La mora ya afecta al consumo y la actividad
El atraso en el pago de las deudas dejó de ser solamente un problema financiero para convertirse también en un problema macroeconómico, debido a su impacto sobre la actividad y el consumo.
Actualmente hay 16 millones de personas con créditos que pagan al día, mientras que otras 5,7 millones están endeudadas.
La situación genera preocupación porque, si no se logra resolver en el corto plazo, podría profundizarse la debilidad de la actividad económica y retroalimentar el círculo vicioso generado por el endeudamiento.
Por el momento, la solución queda principalmente en manos de quienes otorgaron los créditos, ya que el Gobierno no contempla un salvataje oficial.
Córdoba busca aliviar la reprogramación de deudas
En este contexto, la Provincia de Córdoba presentó un proyecto ante la Legislatura para llevar a cero el impuesto a los Ingresos Brutos sobre los intereses correspondientes a quienes reprogramen sus deudas.
La medida sigue el camino adoptado por la Ciudad de Buenos Aires y significaría aproximadamente cinco puntos menos sobre lo que pague el deudor.
El objetivo es facilitar la reestructuración de las obligaciones y reducir el peso que representa la deuda para quienes tienen dificultades para cumplir con los pagos.
Cuánto dinero está en juego
Actualmente, todo el sistema de crédito —bancario, no bancario, a sola firma, automotrices, retail y otros— tiene $117 billones por cobrar.
De ese total, $18 billones se encuentran en mora, mientras que el resto continúa siendo pagado de acuerdo con las condiciones pactadas.
Los bancos concentran el 65% del volumen total de la deuda. En este segmento, el monto promedio adeudado alcanza los $1,65 millones por deudor.
A los bancos les deben dinero aproximadamente 1,58 millones de personas, una cifra similar a la cantidad de deudores de las fintech, que alcanza los 1,7 millones. Sin embargo, existe una diferencia significativa en el monto promedio: mientras la deuda bancaria ronda los $1,65 millones por persona, en las fintech se ubica en aproximadamente $180.000.
Los bancos buscan reestructurar las deudas
El problema representa, en primer lugar, un desafío para las entidades que otorgaron los créditos. Por eso, bancos y otras compañías comenzaron a concentrar sus esfuerzos en la reestructuración de las deudas.
El objetivo es encontrar mecanismos que permitan modificar las condiciones de pago y evitar que los deudores queden fuera del sistema financiero.
En definitiva, la estrategia apunta a que el cliente pueda continuar pagando y “quede vivo”, en lugar de profundizar una situación de morosidad que termine afectando tanto a las familias como al sistema financiero y a la actividad económica.