La Casa Radical cambia de color: del histórico rosa al blanco
La tradicional Casa Radical de Córdoba, ubicada en la esquina de bulevar San Juan y Vélez Sarsfield, comenzó a cambiar su histórica imagen. El edificio, reconocido durante décadas por su característico color rosa, está siendo pintado de blanco en el marco de una serie de trabajos de refacción y puesta en valor.
La modificación no pasó desapercibida y rápidamente generó sorpresa entre dirigentes, militantes y vecinos, ya que el rosa se había convertido en una de las características más identificables de la sede de la Unión Cívica Radical.
Sin embargo, el cambio tiene una explicación: la intención es recuperar el color original de la histórica casona.
Del rosa al blanco
Según explicó el presidente del Comité Provincia de la UCR, Marcos Ferrer, las obras incluyen diferentes reformas en el inmueble y, antes de definir el nuevo color de la fachada, se realizó una consulta con el área de Patrimonio de la Municipalidad de Córdoba, debido a que se trata de un edificio histórico y protegido.
Desde el área municipal se habría indicado que no existe una imposición sobre un color determinado, aunque se sugirieron alternativas como un blanco viejo o un rosa viejo.
Finalmente, dentro del radicalismo se decidió avanzar con el blanco, buscando recuperar la tonalidad que tenía originalmente la casona.
Ferrer explicó que la intención es además acompañar la nueva fachada con iluminación, lo que permitiría destacar los detalles arquitectónicos del edificio durante la noche.
Una historia que trasciende al radicalismo
La Casa Radical de Córdoba tiene una extensa historia política. El inmueble de San Juan 209 fue construido originalmente en 1891 como una casona residencial de estilo italiano y, décadas después, se convirtió en la sede provincial de la Unión Cívica Radical.
Por sus instalaciones pasaron dirigentes históricos del radicalismo cordobés y nacional, entre ellos Amadeo Sabattini, Arturo Illia, Eduardo Angeloz y Ramón Bautista Mestre.
El edificio también fue protagonista de algunos de los momentos más difíciles de la historia reciente de Córdoba. En 1995, durante la crisis económica y social que atravesaba la provincia, la Casa Radical fue atacada e incendiada, sufriendo importantes daños y la pérdida de mobiliario, documentación y archivos históricos.
Años más tarde, una reconstrucción realizada en 1987 había dejado como una de sus características distintivas el color rosado que acompañó a la sede durante casi cuatro décadas.
Una nueva imagen para un edificio histórico
La obra que se lleva adelante actualmente apunta a recuperar y renovar la fachada de la histórica sede radical. La idea es que los trabajos estén terminados en las próximas semanas y que la Casa Radical vuelva a abrir sus puertas con su nueva imagen.
El cambio de rosa a blanco ya genera comentarios dentro del partido, especialmente porque el tono rosado terminó formando parte del paisaje político y urbano de Córdoba.
Ahora, después de casi 40 años, la histórica casona volverá a lucir el color blanco que, según las autoridades partidarias, corresponde a su imagen original.