Malvinas: el Reino Unido centraliza el control y decreta que Londres tendrá el aval final sobre las licencias petroleras
El gobierno del Reino Unido formalizó ante su Parlamento que las licencias de las empresas que pretendan realizar la explotación de petróleo y gas en las Islas Malvinas deberán contar obligatoriamente con la autorización final de Londres.
La medida establece que el aval definitivo será una competencia exclusiva del secretario de Estado de Asuntos Exteriores, cargo ejercido por el laborista David Lammy, complementado en el área de Energía por Ed Miliband.
La decisión administrativa fue notificada oficialmente a la Cámara de los Lores (Cámara Alta) a través de un escrito enviado por el subsecretario parlamentario de Estado, Stewart Wood, luego de que la Cámara de los Comunes (Cámara Baja) ya fuera puesta al tanto de la nueva disposición.
Si bien el documento detalla que la administración isleña retiene las competencias regulatorias y ambientales cotidianas sobre los proyectos, aclara de forma taxativa que las licencias de producción requerirán, además, el visto bueno directo de la Corona.
Al justificar el decreto, el Ejecutivo británico volvió a reafirmar su postura respecto a los recursos naturales del Atlántico Sur, manifestando que los habitantes del archipiélago poseen el derecho a desarrollarse económicamente bajo el principio de autodeterminación.
El cruce con la estrategia de sanciones de Argentina
Este endurecimiento del control por parte de Londres ocurre en un escenario de creciente tensión legal. El Gobierno argentino mantiene activos procedimientos sancionatorios contra más de 60 compañías internacionales por violar la Ley de Hidrocarburos (N° 26.659), la cual prohíbe la exploración y explotación no autorizada en la plataforma continental argentina.
Las empresas en la mira, principalmente de origen británico e israelí, operan sin el consentimiento de Buenos Aires.
El nuevo estatus de supervisión británica se conoce pocos días después de que el presidente Javier Milei ratificara el reclamo de soberanía ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), donde instó al Reino Unido a "reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa".
A pesar del cerco jurídico impulsado por Argentina, las corporaciones multinacionales mantienen sus planes. La petrolera británica Rockhopper, principal impulsora del megaproyecto Sea Lion, ratificó que prevé iniciar la extracción comercial de crudo durante el primer trimestre de 2028.
Voceros de la firma aseguraron que las recientes acciones diplomáticas de Buenos Aires generaron un "período de mayor atención mediática", pero afirmaron que las sanciones no alterarán en absoluto su cronograma de desarrollo en las islas.
Fuente: NA