El Gobierno busca dejar atrás el caso Adorni mientras avanza la investigación judicial
El Gobierno nacional intensifica sus esfuerzos para dejar atrás la polémica en torno al caso $LIBRA y las denuncias que involucran al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, mientras intenta retomar el control de la agenda política.
Desde la llamada Argentina Week hasta la última conferencia de prensa del miércoles, el oficialismo desplegó una agenda cargada de actividades, reuniones y reapariciones públicas. En ese marco, Adorni volvió a hablar públicamente y aseguró: “No tengo nada que esconder”, en referencia a los cuestionamientos sobre viajes y presuntas propiedades que no figurarían en su declaración jurada.
La estrategia del Gobierno apunta a que la controversia pierda fuerza con el paso de los días. Sin embargo, el escenario se complejiza por los avances en la causa judicial que se tramita en Comodoro Py.
Este jueves, el piloto y bróker de vuelos Agustín Issin se presentó a declarar como testigo. Su testimonio se extendió durante más de cuatro horas y permitió establecer que los pasajes de un vuelo a Punta del Este fueron gestionados y abonados por Marcelo Grandío, amigo del funcionario y trabajador de la TV Pública.
A pesar de estos movimientos en la causa, en el oficialismo relativizan el impacto político del caso y confían en que la situación se diluya con el correr de los días. Mientras tanto, en la Casa Rosada ya comienzan a delinear los próximos pasos de gestión, con el objetivo de superar la turbulencia y volver a enfocarse en las prioridades del Ejecutivo.