La Guardia Revolucionaria: el poder real detrás del régimen iraní

Controla hasta la mitad de las exportaciones de petróleo, maneja ingresos millonarios y coloca a sus excomandantes en puestos clave del Estado. La Guardia Revolucionaria se consolidó como el pilar económico y estratégico del régimen iraní.
Internacional28 de febrero de 2026El ObjetivoEl Objetivo
medio oriente
La Guardia Revolucionaria: el poder real detrás del régimen iraní. Foto: gentileza

El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) se consolidó como el actor más poderoso de Irán, expandiendo su influencia económica y militar hasta dominar sectores estratégicos del país. Informes de inteligencia señalan que actualmente controla hasta el 50% de las exportaciones petroleras, un fuerte aumento respecto al 20% que manejaba hace tres años.

Pese a las sanciones internacionales, el régimen iraní generó ingresos petroleros por 53.000 millones de dólares el último año. Parte de esos fondos proviene de una “flota fantasma” de petroleros y empresas fachada que comercializan crudo, principalmente hacia China, eludiendo controles financieros.

Además del petróleo, el CGRI factura unos 10.000 millones de dólares anuales mediante compañías vinculadas a sectores como construcción, energía y telecomunicaciones. Su brazo empresarial, Khatam al-Anbiya, lidera los principales megaproyectos de infraestructura.

En el plano militar, responde directamente al líder supremo, Ali Khamenei, y cuenta con entre 150.000 y 190.000 efectivos propios, diferenciándose del ejército regular (Artesh). Su unidad externa, la Fuerza Quds, coordina operaciones en el extranjero y respalda a grupos como Hezbolá y los rebeldes hutíes en Yemen, a quienes provee financiamiento, drones y misiles.

Designada como organización terrorista por Estados Unidos y sancionada por la Unión Europea, la Guardia Revolucionaria opera como un “Estado dentro del Estado”, con peso decisivo en la política interna. Excomandantes ocupan cargos clave en el Parlamento y el Poder Judicial, consolidando su rol como garante —o factor de riesgo— de la estabilidad del régimen iraní.

Últimas publicaciones
Te puede interesar
Lo más visto