Cáncer de colon: espacios municipales para un abordaje integral, articulado y cercano

Es el segundo cáncer más frecuente en Argentina que afecta por igual a hombres y mujeres y que, detectado a tiempo, tiene altas posibilidades de curación.
Sociedad03 de abril de 2026El ObjetivoEl Objetivo

CIRCUITO_MUJER_MARZO_7-scaled-800x400Cada 31 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Prevención del Cáncer de Colon, una fecha que invita a poner en primer plano una enfermedad de alta frecuencia, pero que, detectada a tiempo, puede prevenirse e incluso curarse.

El cáncer de colon es un tumor maligno que se desarrolla en la mucosa del colon o del recto. En el 90% de los casos se origina a partir de una lesión precursora llamada pólipo, que suele crecer lentamente y puede tardar años en transformarse en cáncer. Esa evolución lenta ofrece una oportunidad decisiva para detectarlo a tiempo y actuar antes de que la enfermedad avance.

Daniel Napolitano, gastroenterólogo del Hospital Municipal Príncipe de Asturias, detalló “este tipo de cáncer constituye una prioridad de salud pública porque es el segundo más frecuente en Argentina, afecta a hombres y mujeres por igual y, cuando se diagnostica en etapas tempranas, tiene una probabilidad de cura cercana al 90%”

Por tal motivo, la prevención debe ser entendida como parte de una estrategia de salud integral que involucra a toda la comunidad adulta. Realizarse estudios periódicos, sostener controles médicos y consultar ante síntomas o antecedentes familiares es una decisión de cuidado que puede hacer una diferencia decisiva.

En la ciudad de Córdoba, la Municipalidad ofrece tanto a vecinas como vecinos una extensa red municipal de salud para acceder a orientación, seguimiento y derivación oportuna.

Los espacios donde pueden acudir para realizar los principales estudios para su detección son algunas de las tres Direcciones de Especialidades Médicas (Centro ubicada en calle Sarmiento 480, Norte sobre Jujuy 3100 y Oeste en Dean Funes 2000) o al Hospital Municipal Príncipe de Asturias, donde también se llevan adelante las colonoscopías.

En el hospital, el circuito de atención contempla una consulta inicial por demanda espontánea o turno programado en Clínica Médica o Medicina Familiar, la evaluación médica correspondiente y la indicación de estudios o derivación según cada caso, lo que permite fortalecer la prevención y garantizar un abordaje oportuno, articulado y cercano.

La importancia de la consulta temprana

Uno de los principales desafíos de la enfermedad es que muchas veces la consulta se posterga por miedo. El temor al diagnóstico, el pudor, las dudas sobre los estudios y la persistencia de tabúes culturales alrededor de la palabra “cáncer” suelen actuar como barreras. Sin embargo, el mensaje de los equipos de salud es claro: no hay que esperar a sentirse mal para consultar.

En sus etapas iniciales, esta enfermedad puede no presentar síntomas, y allí radica justamente la importancia de los estudios preventivos. Cuando aparecen señales de alerta, es fundamental acudir al sistema de salud sin demora.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la presencia de sangre en las heces, cambios persistentes en el ritmo evacuatorio, dolor abdominal reiterado, anemia sin causa aparente, pérdida de peso involuntaria y sensación de evacuación incompleta.

A su vez, existen factores que requieren una vigilancia más atenta, como la edad, los antecedentes familiares de pólipos o cáncer colorrectal, el sedentarismo y la obesidad.

De acuerdo con la información brindada por el doctor Napolitano, en la población general se recomienda iniciar los controles entre los 45 y 50 años, incluso sin síntomas, mientras que en personas con antecedentes familiares deben comenzar antes, a los 40 años o diez años antes de la edad en que fue diagnosticado el familiar directo.

Entre las herramientas de detección, una de las más importantes es el test de sangre oculta en materia fecal, un estudio sencillo que permite identificar sangre no visible a simple vista.

Si ese resultado da positivo, se indica una colonoscopía, estudio que suele estar rodeado de temores, pero que es importante que se conozca que se realiza bajo sedación, por lo que la persona no siente dolor.

Este estudio no solo permite diagnosticar, sino también prevenir, ya que, si durante la práctica se detectase un pólipo, puede ser extraído en el mismo momento, evitando que más adelante evolucione hacia una lesión maligna.

En relación a la prevención que disminuye el riesgo de contraer cáncer de colon, se deben construir hábitos cotidianos, llevando una alimentación rica en fibras, consumir frutas, verduras y legumbres, mantenerse bien hidratado, realizar actividad física de manera regular y evitar el exceso de alcohol, tabaco, grasas y carnes procesadas.

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