El punto de venta desbaratado tenía la fachada de kiosco y funcionaba como lugar de ventas de narcóticos por la persona detenida en el procedimiento. Se encontraba en cercanías de una iglesia.
Los allanamientos, dirigidos por el Ministerio Público Fiscal, fueron efectuados sobre calle Bernardo Houssay (Manzana 25) de barrio Nueva Esperanza. Al frente de los domicilios se encuentra una «canchita» de futbol.