Argentina logró el nacimiento del primer cerdo modificado genéticamente para trasplantes de órganos en América Latina
La Argentina alcanzó un hito científico sin precedentes en América Latina con el nacimiento del primer cerdo genéticamente modificado para trasplantes de órganos. El desarrollo fue realizado por equipos de investigación de la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y del Instituto de Investigaciones Biotecnológicas de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), posicionando al país entre el reducido grupo de naciones capaces de generar clones porcinos adaptados para futuros xenotrasplantes.
El logro representa un avance significativo en el campo de la medicina regenerativa y abre nuevas perspectivas frente a la escasez de órganos para trasplante, una problemática que afecta a miles de pacientes en Argentina y el mundo.
Qué es el xenotrasplante y por qué el cerdo es clave
El xenotrasplante consiste en el trasplante de órganos, tejidos o células provenientes de una especie animal hacia seres humanos. La técnica busca ofrecer una alternativa ante la insuficiencia de órganos compatibles disponibles para trasplante.
Los cerdos son considerados los candidatos más aptos para este tipo de procedimientos debido a sus similitudes anatómicas y fisiológicas con el ser humano, además de su rápida capacidad reproductiva.
El principal desafío de esta tecnología radica en evitar que el sistema inmunológico humano rechace inmediatamente el órgano trasplantado. Para ello, los científicos recurren a la edición genética, eliminando genes específicos responsables de desencadenar respuestas inmunológicas agresivas.
El primer cerdo con "triple knockout" desarrollado en América Latina
El animal nacido en Argentina constituye el primer caso documentado fuera de Estados Unidos y China de un cerdo clonado con la técnica denominada "triple knockout", que consiste en la desactivación de tres genes asociados al rechazo inmunológico.
El procedimiento implicó la edición genética de células porcinas y la posterior transferencia embrionaria, un proceso de alta complejidad tecnológica que permitió desarrollar un clon con características adaptadas para reducir el rechazo en potenciales receptores humanos.
El equipo de la UNSAM, liderado por el investigador Adrián Mutto, estuvo a cargo de la clonación molecular y la modificación genética de los embriones, identificando y desactivando tres genes considerados claves en la respuesta inmune humana frente a órganos de origen animal.
El rol de la UBA en el desarrollo del proyecto
La Facultad de Ciencias Veterinarias de la UBA fue responsable de las etapas reproductivas del proceso, desde la implantación embrionaria hasta el nacimiento del animal.
El veterinario y especialista en reproducción porcina Marcelo Acerbo explicó que el equipo universitario se encargó del mantenimiento de la gestación y del parto, además de iniciar la etapa de crianza de los lechones.
Para lograr el nacimiento, los investigadores implantaron quirúrgicamente 120 embriones genéticamente modificados en una cerda receptora mediante técnicas mínimamente invasivas.
La escasez de órganos impulsa nuevas alternativas
El avance científico adquiere especial relevancia en un contexto de déficit estructural de órganos para trasplante. Según datos del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), más de 7.000 personas esperan actualmente un trasplante en Argentina, mientras que la tasa de donación ronda los nueve donantes por millón de habitantes.
Hasta junio de 2026, se realizaron alrededor de 1.000 trasplantes en el país, una cifra que refleja la magnitud de la demanda existente.
A nivel mundial, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que apenas se logra cubrir el 10% de la necesidad total de órganos para trasplantes, lo que convierte al xenotrasplante en una de las principales líneas de investigación biomédica para las próximas décadas.
El próximo paso: incorporar nuevos genes para aumentar la compatibilidad
El proyecto argentino prevé una nueva etapa de investigación orientada a incorporar modificaciones genéticas adicionales, conocidas como "knock-in", con el objetivo de incrementar aún más la compatibilidad de los órganos porcinos con los seres humanos.
Los investigadores proyectan sumar hasta siete genes adicionales y trabajar sobre la regulación hormonal del crecimiento de órganos como el corazón y el hígado, cuyo tamaño natural en cerdos adultos supera ampliamente las dimensiones compatibles con el cuerpo humano.
De esta manera, Argentina se posiciona en la frontera mundial de la biotecnología aplicada a la medicina, abriendo una nueva etapa en la búsqueda de soluciones para una de las mayores problemáticas sanitarias globales.