Cadáver (2018)

Cine 13 de diciembre de 2018 Por
Diederik Van Rooijen (Daylight 2013) nos introduce a este film de terror que nos invita a ser testigos de un misterio que simplemente nos eriza la piel.
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Un estremecedor exorcismo se vuelve incontrolable. Una policía, que recientemente ha salido de la rehabilitación, tiene que tomar un turno de noche en un cementerio.
Un demonio dentro de uno de los cuerpos provoca una extraña y peligrosa serie de eventos, cobrándose la vida de una joven. Meses después, mientras Megan Reed (Shay Mitchell) trabaja en el turno de noche de la morgue, recibe un cadáver desfigurado. Sola y encerrada en los pasillos del sótano, Megan comienza a experimentar espeluznantes visiones, lo que le hace sospechar que el cuerpo que ha recibido está poseído por una despiadada fuerza demoníaca.

Diederik Van Rooijen (Daylight 2013) nos introduce a este film de terror que nos invita a ser testigos de un misterio que simplemente nos eriza la piel desarrollado en un escenario por completo lúgubre como lo es una morgue.

Lo mejor es Shay Mitchell (A quien reconocemos de Pretty Little liars), la joven actriz básicamente es la que se hace con el film. También participan Stana Katic, Grey Damon, Lexie Roth y Louis Herthum (Westworld). El resto acompaña acatadamente.
Es, en cada escena de asesinato, donde uno no puede evitar hacer una mueca de decepción con esos giros y costumbrismos que hemos visto en toda esa horda de films de terror en el pasado.
La ambientación del film es adecuada teniendo en cuenta que el set es básicamente una Morgue y nuestro personaje no puede dejar la misma durante toda la película.
Con suspenso intenso y un guion evidentemente pobre. Lamentablemente Cadáver sulfura unos momentos de terror bastante ineficaces.

Y es que inclusive llegando al tercer acto probablemente nos demos cuenta de que el film es desprolijo en su ejecución. Y aunque intenta retomar los lineamientos de su narrativa deja algunas cosas al azar y definitivamente se le resta puntos por su mal desarrollo.

Director: Diederik Van Roojien
Guión: Brian Sieve
Música: John Frizzell
Fotografía: Lennert Hillege

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