Los gastos fijos ya representan casi el 23% de los ingresos, caen los salarios y aumenta la morosidad

Sociedad09 de febrero de 2026 Por El Objetivo
Los gastos fijos ya representan el 22,7% del ingreso y las cuotas de créditos alcanzan el 26,3% de la masa salarial. La morosidad familiar se ubica en niveles récord.
billetera vacia

La presión sobre los ingresos de los hogares se intensificó en los últimos meses por el avance de los gastos fijos y el peso creciente de las deudas. El ajuste en servicios y alquileres, sumado a una recuperación desigual de los ingresos, configuró un escenario en el que la capacidad de gasto se encuentra cada vez más restringida.

Según estimaciones de la consultora Empiria citadas por Infobae, los gastos fijos representaron en noviembre el 22,7% del ingreso, lo que implica un incremento de 7,4 puntos porcentuales en comparación con hace dos años. Si bien algunos precios mostraron bajas, no lograron compensar los aumentos registrados en electricidad, expensas y alquileres.

En paralelo, el ingreso disponible registró en noviembre una caída real del 1%, la mayor disminución desde febrero de 2024. Desde agosto, cuando había alcanzado su nivel más alto desde noviembre de 2023, acumuló un retroceso del 2,1% en tres meses consecutivos de descenso.

El peso de las deudas también se convirtió en un factor determinante. De acuerdo con datos del Banco Central, las cuotas de créditos absorben el 26,3% de la masa salarial registrada, el nivel más alto en casi dos décadas. Mientras los gastos fijos utilizaron cerca de ocho puntos adicionales del ingreso disponible, otros quince puntos se destinaron al pago de cuotas.

Morosidad en niveles récord

El deterioro en los ingresos se refleja además en la mora crediticia. En octubre pasado alcanzó un récord desde que hay registros y, según especialistas, no se estabilizaría hasta el primer trimestre de este año. En enero, la morosidad de las familias se ubicó en el nivel más alto de los últimos quince años.

Este escenario promete tener un efecto adverso sobre la actividad económica. Las dificultades de los bancos para cobrar préstamos condicionan el crecimiento del crédito y, en consecuencia, complican el intento de rebote económico que impulsa el Ministerio de Economía.

En un contexto de altas tasas en pesos, las entidades financieras endurecieron las condiciones para otorgar nuevos créditos. Según un informe reciente de la Fundación Mediterránea citada por Infobae, la menor actividad y el endurecimiento de las condiciones monetarias durante el segundo semestre de 2025 se reflejan con claridad en el aumento de los ratios de morosidad, lo que obliga a los bancos a actuar con mayor cautela.

La única excepción se observa en los préstamos en moneda extranjera, que mantuvieron su dinamismo pese al contexto restrictivo. Sin embargo, frente al aumento del endeudamiento de las familias, las entidades priorizan operaciones consideradas más seguras y ajustan los requisitos de acceso, lo que reduce el volumen total de financiamiento al sector privado.

De acuerdo con la Fundación Mediterránea, esta tendencia se profundizó desde la segunda mitad de 2025, cuando la recesión y las políticas contractivas del Banco Central endurecieron el mercado financiero y limitaron las posibilidades de expansión del crédito.

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