El huracán tomó a los meteorólogos por sorpresa. Las autoridades mexicanas dijeron que Otis fue la tormenta más poderosa que jamás haya azotado la costa del Pacífico de México.
El fenómeno categoría 5 dejó un saldo de 27 muertos y cuatro personas desaparecidas hasta el momento. Ante la escasez de agua, alimentos y combustible la población comenzó a saquear diversos comercios.
Otis tocó tierra en la madrugada del miércoles en el estado Guerrero -en el suroeste del país-, y sus fuertes vientos y lluvias dejaron edificios derruidos, árboles caídos, inundaciones y desprendimientos de tierra en la conocida zona hotelera de Acapulco, y localidades cercanas.
El aviso rige hasta el viernes al mediodía. Abarca a zonas serranas, centro y norte. Se prevén abundantes precipitaciones en cortos períodos, ráfagas fuertes de viento, granizo y actividad eléctrica.
Los eventos más significativos podrían acontecer entre las 00:00 y las 06:00 horas, particularmente en la zona oeste de la ciudad y el área metropolitana.
Tras las tormentas y el granizo, un frente frío provocará un fuerte descenso de temperatura. El sábado la máxima será de apenas 11 grados y el domingo continuará el frío.