El Observatorio Hidro-meteorológico emitió un aviso meteorológico. Las tormentas serán localizadas y podrían ser fuertes a muy fuertes en distintos puntos de la provincia. El SMN emitió alerta naranja.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una advertencia por vientos fuertes que afectará al sur, centro y norte de Córdoba en distintos momentos del domingo. También se esperan lluvias aisladas.
La provincia tendrá una jornada calurosa e inestable que culminará con tormentas fuertes durante la noche. El domingo llegará con un marcado descenso de temperatura, viento sur y lluvias dispersas.
El calor dominará el viernes y parte del sábado, pero desde la tarde-noche llegará la inestabilidad con un alerta amarillo por tormentas fuertes. El domingo seguirá fresco con poca amplitud térmica.
El Servicio Meteorológico anticipa ráfagas del sector sur-suroeste desde la tarde del martes y tormentas de variada intensidad durante la madrugada del miércoles.
Una serie de fenómenos meteorológicos afectará a la provincia de Córdoba en los próximos días, con un escenario marcado por ráfagas fuertes, tormentas y hasta la chance de nieve en zonas serranas hacia fin de mes.
Tras las heladas de los últimos días, la provincia inicia una etapa de mejora con máximas que superarán los 25 grados y un clima ideal para actividades al aire libre.
El inicio de septiembre trajo una jornada soleada y primaveral en la provincia, aunque desde el miércoles se espera un marcado enfriamiento con máximas de apenas 14 grados.
El Servicio Meteorológico Nacional emitió una advertencia para este miércoles por ráfagas intensas en gran parte del territorio provincial. Las condiciones se mantendrán hasta el jueves al mediodía.
Tras un Día del Amigo con clima primaveral, Córdoba se prepara para un cambio drástico: bajan las temperaturas y se esperan lluvias, frío polar y posibles nevadas en las sierras.
Según el pronóstico extendido, las bajas temperaturas comenzarán a ceder a partir de este fin de semana, con máximas que irán en ascenso de forma progresiva.
El Gobierno busca darle un nuevo impulso a una obra proyectada hace más de una década para reforzar la presencia argentina en el Atlántico Sur y ampliar la capacidad logística hacia la Antártida.