El fenómeno se produce días después de un potente terremoto de magnitud 8,8 que sacudió la región y generó alertas de tsunami en todo el Océano Pacífico.
Eran tía y sobrina y las sorprendió un imprevisto oleaje que las llevó mar adentro y las ahogó. Si bien ambas mujeres fueron rescatadas, los primeros auxilios que recibieron no dieron resultado y lamentablemente fallecieron.
Un estudio publicado esta semana en "Nature Geoscience" ha permitido presenciar este proceso de subducción a unas profundidades de entre 400 y 600 kilómetros.