El consumo de carne vacuna cayó más de 11% en el primer semestre y tocó su menor nivel en 30 años

El encarecimiento de la carne frente a otros alimentos y la pérdida de poder adquisitivo explican la fuerte caída.
Sociedad20 de julio de 2026El ObjetivoEl Objetivo
Carne carniceria asado

La carne vacuna continúa siendo uno de los alimentos más representativos de la mesa de los argentinos, aunque el consumo atraviesa una de las etapas más difíciles de las últimas décadas. Durante el primer semestre de 2026, el abastecimiento destinado al mercado interno registró una fuerte caída y alcanzó el nivel más bajo de los últimos 30 años.

Así lo refleja el último informe económico de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), que indicó que entre enero y junio el consumo aparente de carne vacuna fue de 1.019.430 toneladas res con hueso, lo que representa una baja interanual del 11,5%, equivalente a casi 132.000 toneladas menos que en igual período de 2025.

Menor poder de compra y precios más altos

Desde Ciccra señalaron que la principal explicación de la retracción está vinculada a la pérdida del poder adquisitivo de los hogares, en un contexto donde el precio de la carne aumentó por encima del promedio de la inflación.

"El abastecimiento del mercado doméstico experimentó una caída de 11,5% anual, producto del menor poder de compra de los hogares, explicado por el aumento que registró el precio relativo de la carne vacuna en el último año", indicó la entidad.

En ese escenario, el consumo promedio de los últimos doce meses cayó a 47 kilos por habitante por año, un 8,2% menos que un año atrás. En términos concretos, cada argentino consumió en promedio 4,2 kilos menos de carne vacuna.

La carne aumentó más que la inflación

Los datos recopilados por Ciccra a partir de los relevamientos del Indec muestran que el rubro carnes y derivados acumuló una suba del 45% en los últimos doce meses, muy por encima del 33,5% registrado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

Dentro del rubro, los cortes vacunos fueron los que más aumentaron, con una suba del 53,6% interanual.

En contraste, el pollo entero, uno de los principales sustitutos en la alimentación de los hogares, registró un incremento considerablemente menor, del 29,9%.

Cambio en los hábitos de consumo

La diferencia entre la evolución de los precios de la carne vacuna y otras proteínas provocó un cambio en las decisiones de compra de muchas familias.

Según el informe, el fuerte incremento de los cortes bovinos llevó a numerosos consumidores a reducir las cantidades adquiridas o directamente reemplazar parte del consumo por alternativas más económicas, como el pollo.

El resultado fue un primer semestre con el menor consumo de carne vacuna registrado en tres décadas, en un contexto donde la combinación de precios elevados y menor poder adquisitivo continúa condicionando el acceso de los hogares a uno de los productos más tradicionales de la alimentación argentina.

Últimas publicaciones
Te puede interesar
Lo más visto