Según informe privado, la inflación de marzo aumentó y golpea el acceso a alimentos en Córdoba

El Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE) informó que la inflación de marzo de 2025 fue del 2,7%, superando el registro de febrero. El rubro "Alimentos y Bebidas sin Alcohol", el de mayor incidencia en el índice general, tuvo un incremento del 3,3%, impulsado por la suba estacional de algunos productos y el alza del dólar blue en los últimos días del mes.
A pesar de que los datos del INDEC muestran una disminución técnica de la pobreza e indigencia, la realidad de muchas familias sigue siendo crítica. El aumento en los ingresos no logró compensar la suba de costos por la eliminación de subsidios, el incremento de alquileres y el encarecimiento de bienes esenciales.
La alimentación, un problema urgente
Los indicadores sociales relevados por el IETSE en 2.500 encuestas a hogares de Córdoba reflejan una situación preocupante:
- El 58% de las familias no pudo acceder a la Canasta Básica Alimentaria.
- El 73% de quienes lograron cubrirla lo hicieron con asistencia estatal (AUH o Tarjeta Alimentar).
- Un 10,3% de los hogares tuvo integrantes que comieron solo una vez al día o pasaron un día entero sin comer.
- El 19% de los hogares se quedó sin alimentos en algún momento del mes.
- El 48,7% tuvo que suspender alguna de las comidas diarias (desayuno, almuerzo, merienda o cena).
- El 87,5% de las familias debió financiar alimentos con tarjetas de crédito (43,5%), fiado (37,8%) o dinero prestado (6,2%).
El costo de vida sigue en alza
La Canasta Básica Total, que define la línea de pobreza, alcanzó en marzo un valor de $1.374.360 para una familia tipo. En tanto, la Línea de Indigencia, que mide el costo de los alimentos básicos, se situó en $744.131.
La inflación acumulada del primer trimestre de 2025 es de 7,8%, con una interanual del 57,6%. Para todo el año, la proyección de inflación se ajustó a 35%, un punto más que lo previsto en febrero.
Desde el IETSE advierten que la crisis inflacionaria sigue afectando a los sectores más vulnerables, por lo que será clave una respuesta integral del Estado que contemple no solo lo económico, sino también la asistencia social y el acceso a derechos básicos.