Caída de ventas y la imposibilidad de trasladar a precios la inflación agudizaron la situación.
Para mitigar los efectos de la catástrofe en la economía local, el Gobierno nacional contempla una ampliación de la emergencia por zona de desastre, auxilio financiero y líneas de créditos especiales para los productores.
La persistente falta de lluvias en el norte de la región núcleo desmejoró las condiciones del trigo implantado con casi 500.000 hectáreas en condiciones regulares y malas.
Algunas empresas tuvieron que diferir pagos y otras lo hicieron de manera incompleta.