Córdoba midió el impacto de 11 grandes eventos: generaron más de $170 mil millones y dejaron fuerte impacto fiscal
La provincia de Córdoba consolida su perfil como plaza estratégica para grandes eventos. Así lo refleja el Documento elaborado por el Instituto de Economía Política de la Universidad Siglo 21, que analizó 11 espectáculos musicales, competencias deportivas y congresos profesionales desarrollados en ese período.
El estudio estimó que el gasto total de los asistentes alcanzó los $170.940,1 millones. De esa cifra, $129.895,8 millones impactaron directamente en la economía cordobesa, lo que representa el 75,99% del total relevado.
Qué tipo de gasto se midió
El informe desagrega el impacto entre consumo en entradas, alojamiento, gastronomía, transporte, merchandising y otros gastos asociados a la experiencia del evento. Para ello se realizaron encuestas presenciales a asistentes, diferenciando entre residentes y no residentes, lo que permitió estimar el gasto incremental real.
En ese marco:
- $70.856 millones correspondieron a gasto neto realizado por cordobeses.
- $54.950,9 millones fueron erogaciones de asistentes no residentes, consideradas ingreso nuevo para la economía provincial.
- $15.587,8 millones del gasto total se derramaron fuera de Córdoba por compras a proveedores o efectos interjurisdiccionales.
Impacto tributario
El documento también cuantifica el efecto fiscal bajo el complejo esquema de coparticipación argentino.
Según las estimaciones:
- $3.178,5 millones ingresaron como recursos tributarios directos a la Provincia.
- $910,3 millones se destinaron a municipios cordobeses.
- $25.456,6 millones en tributos se distribuyeron hacia otras jurisdicciones, principalmente Nación.
El informe subraya que, debido al “laberinto fiscal” argentino, una parte significativa de los impuestos generados por la actividad económica no queda en el territorio donde se produce el evento.
Córdoba como modelo regional
El estudio concluye que Córdoba se posiciona en Iberoamérica por su esquema de articulación público-privada-académica y por el desarrollo de herramientas técnicas para evaluar el verdadero efecto económico de los grandes eventos.
La conclusión es clara: los eventos no solo generan movimiento turístico y cultural, sino que constituyen una política de desarrollo económico medible, con impacto concreto en actividad, empleo y recaudación tributaria.