Polémica en Alpine: críticas políticas e institucionales

El equipo de Franco Colapinto quedó en el centro de la polémica luego de que Alpine anunciara que dejará de usar motores Renault para pasar a unidades Mercedes a partir de 2026. La decisión generó críticas políticas e institucionales que superan lo deportivo.
Jean-Marie Vilain, alcalde de Viry-Châtillon —ciudad sede histórica de la fábrica de motores Renault— calificó la medida de “mentira”, “traición” y “abandono” del proyecto, apuntando a la conducción del equipo. Para Vilain, Alpine rompió un compromiso con Francia al abandonar un proyecto 100% nacional, negando públicamente un cambio que ya estaba decidido y desmantelando la identidad de equipo de fábrica.
Si bien desde lo deportivo el motor Mercedes representa una oportunidad de competitividad y fiabilidad, el costo simbólico es alto: Alpine pierde identidad y peso político, y deja a Viry-Châtillon en incertidumbre laboral y estructural.
El cambio también repercute directamente en Franco Colapinto. Un equipo más competitivo podría abrirle oportunidades en pista, pero la inestabilidad interna y las críticas públicas crean un contexto complicado para un piloto joven que necesita respaldo y estructura.
La controversia llega en un momento clave de planificación de la F1 para 2026, poniendo en debate no solo el rendimiento de Alpine, sino también el sentido mismo de su proyecto en la máxima categoría.

















